Fresca pero nunca helada

La llegada de las altas temperaturas puede hacernos caer en absurdas tentaciones que limitan el disfrute de nuestra bebida favorita.

Ignorad los hipnóticos neones que vemos en las producciones de Hollywood y que rezan “COLD BEER”. ¡La cerveza debe consumirse fresca pero nunca helada! ¡Si tienes mucha sed pide un vaso de agua fría!

Unos consejos:

  1. Las cervezas a unas temperaturas próximas a la congelación ocultan numerosos matices sensoriales. ¡Eso incluso puede ser bueno en cervezas de dudosa calidad! ¡Pero nunca en una Estrella Galicia!
  2. Las temperaturas muy frías hacen que los aromas volátiles desaparezcan y enmascaran los deliciosos sabores del cereal y el lúpulo, ¡no los realzan!.
  3. Las cervezas muy frías se vuelven más suaves, por lo que te estás perdiendo algunos de los matices que nuestros maestros cerveceros han buscado con tanto esfuerzo.
  4. Durante la fermentación la cerveza produce CO2. Son esas burbujitas de gas tan atractivas que vemos en la copa. ¡Atractivas en su justa medida! La cerveza a temperaturas cercanas a la congelación retiene más CO2, lo que tiene como consecuencia que tu tripa se hinche como una pelota. Además, el exceso de CO2 hace que el disfrute de una cerveza sea menor.
    ¡Prohibamos la cerveza en copas heladas!
    Algunos locales sirven la cerveza en copas y jarras que conservan en congeladores.
    ¡Estamos ante una de las mayores atrocidades que se pueden cometer contra la cerveza!
  5. En un congelador el hielo atrapa los aromas y sabores de otros alimentos que se conservan junto a la cerveza y estos acaban en las jarras. Una prueba que recomiendan los militantes anti-jarras heladas: Coge un poco de hielo de las paredes de tu congelador, deja que se derrita y bébelo. ¿Está bueno?
  6. Cuando acercas tus labios a una copa helada, éstos se quedan adormecidos impidiendo que percibas maravillosas sensaciones. Algo similar pasará con las papilas gustativas. Entonces, ¿para qué bebes cerveza?
  7. Los vasos de cerveza congelados suelen tener cristales de hielo en su paredes, lo que causa problemas a la hora de formarse la corona de espuma. ¡Recuerda!, la espuma es una parte imprescindible a la hora de disfrutar la cerveza.