Otros rituales: cerveza con sedimentos

Existen estilos en los que la cerveza se acondiciona en la propia botella. Estas cervezas, se envasan sin apenas CO2, algo de levadura y una pequeña cantidad de azúcar fermentable. Una vez taponadas se llevan a temperatura de fermentación, dando lugar a una carbonatación de la cerveza. 

Como resultado de este proceso, presentan sedimentos en su interior. En la mayoría de estos estilos, debemos retener los sedimentos en la botella (no servirlos). 

Es importante que estemos preparados para dejar de verter cerveza cuando los sedimentos se mueven hacia la parte superior de la botella, de forma que los dos últimos dedos de cerveza no deben de llegar a la copa. 

Una excepción a este criterio son las cervezas Weissbier (cervezas de trigo bávaras, como Erdinger). En este caso, cuando quedan tres dedos de cerveza en la botella, esta tiene que agitarse mediante unos suaves movimientos circulares y servirse en el vaso.