Siglo XIX

A partir de la segunda mitad del siglo XIX los avances técnicos y los descubrimientos científicos que se iniciaron en el siglo pasado continúan y se fortalecen.

En el año 1867 Luis Pasteur descubre el origen de la fermentación. Por fin se conoce quien era el verdadero responsable de la “magia”: un microorganismo (la levadura). Con este enorme avance el cervecero comenzó a controlar la fermentación y a mejorar la calidad de las cervezas.

Uno de los pioneros en aplicar estos conocimientos fue el danés Emil Christian Hansen. En 1883 fue el primero en aislar un cultivo de levadura lager. Se introduce así el cultivo puro de levadura en la industria cervecera.

Pasteur es un nombre vital en la historia de la cerveza no solo por el descubrimiento de la fermentación, sino también por el desarrollo de un novedoso sistema de conservación de los alimentos, la Pasteurización.

A los descubrimientos científicos se suma el desarrollo de nuevas tecnologías. Hay que destacar la invención de la máquina refrigerante en 1871 (Linde) y todo el desarrollo del frío industrial. Estos avances influyeron de manera vital en el sector cervecero ya que permitía mantener la fermentación y las bodegas a baja temperatura independientemente de la existente en el ambiente (ya no eran necesarias las cuevas para elaborar cervezas Lager).

Los avances continúan:

La invención de los filtros de masa en 1878, permiten la producción de cervezas “brillantes”, perfectamente filtradas.

Las máquinas de soplado de vidrio permiten rebajar el coste de la manufactura de botellas y vasos, lo que llevó a la sustitución de las clásicas jarras de estaño o cerámica.

El desarrollo de la refrigeración industrial, a los avances en el conocimiento de la levadura y de la tecnología de la pasteurización y el desarrollo de las máquinas de vidrio soplado (que provocó la sustitución de las jarras de zinc, estaño y gres por vidrio), hicieron que la fermentación baja se impusiera a nivel mundial.

También hay en este siglo importantes hitos cerveceros. En 1842, en la ciudad de Pilsen (actual República Checa), el maestro cervecero Josef Groll empleó levadura de baja fermentación procedente de Baviera para fermentar un mosto obtenido de la cocción de maltas moldavas poco tostadas y con una gran carga de lúpulo aromático Saaz. El resultado fue una cerveza clara, dorada, carbonatada y de exquisito amargor. Nace el estilo Pilsen, que transforma la Europa cervecera.

En Europa y en Estados Unidos comienzan a surgir las grandes compañías cerveceras. En Amsterdan se funda Heineken en 1863, Adolf Bush en 1872, en San Luis, funda Budweiser